martes, 7 de febrero de 2017

"AMOR" EN REDES SOCIALES

Resultado de imagen para relaciones sociales amorEl amor y las redes sociales no se llevan. Punto. Al tratar de combinarlos puede que una relación se vuelva más conflictiva que romántica. Quizá podría parecer un prejuicio o una condena de abuela sobre la forma en la que los tiempos han cambiado, pero créame, existen infinidad de estudios que demuestran que las redes sociales tienen una influencia negativa en las relaciones de pareja al provocar celos, inseguridad, acoso y sobretodo, muchas confusiones.
De entrada, nuestra forma de socializar y por tanto de ligar empieza a cambiar ligeramente en los entornos urbanos. Según un estudio de Badoo, la web especializada en hacer que las personas se conozcan, un usuario común de Internet pasa más tiempo socializando en las redes que cara a cara. Así, se calcula que uno de cada tres prefiere utilizar los medios digitales que contactar de frente a las personas. Además, uno de cada cuatro ha exagerado o mentido sobre sus conquistas o flirteos en las redes.
Ahora bien, las redes sociales son una espada de doble filo para las relaciones amorosas. Por una parte, al evitar el contacto cara a cara, pueden ayudar a eliminar ciertas conductas como la timidez o el miedo al rechazo y facilitar el que personas desconocidas se conozcan y establezcan lazos fraternales profundos. Sin embargo, un estudio publicado por el Journal of Compute-mediated communication explica que el uso de Facebook tiene una incidencia negativa en las relaciones amorosas.
Así, las conductas más frecuentes asociadas a las parejas y al uso de Facebook son celos, acoso virtual (los famosos stalkers, pues), la necesidad de popularidad (y en consecuencia, celos), baja autoestima y en general una percepción negativa de la relación, casi siempre ligada a la popularidad de uno y a la inestabilidad emocional del otro.
Resultado de imagen para relaciones sociales amorLe apuesto lo que quiera a que al menos una vez le han pedido que borre a una persona de sus amistades. Si es así, entonces usted se encuentra dentro del 12% de usuarios que a quienes se les ha pedido que eliminen a personajes molestos en las relaciones, de acuerdo a un estudio del Pew Internet Project. Ese mismo trabajo explica que el 50% de las personas que no tienen perfil en Facebook vive con alguien que sí tiene uno, lo que puede explicar que no tengan celos, aunque uno de cada cuatro reconoce que sí mira lo que los demás escriben en el muro de su pareja.
Tal parece que la felicidad de las parejas se encuentra en la capacidad de ignorar los perfiles de Facebook de cada uno.

EL AMOR AHORA ES INTERES

Resultado de imagen para amor interesadoUno de los temas más comentados por la humanidad es el amor. Todos tienen algo que decir al respecto, desde nuestros abuelos y padres hasta el primo preadolescente que acaba de sufrir su primer decepción amorosa. Cualquiera podría escribir enciclopedias inmensas para describir el sentimiento, pero también podríamos resumirlo fácilmente en una frase. Así de común es que pensemos, desarrollemos y vivamos el amor.

“Producir por mi propia cuenta y no depender de ellos”, es lo que quiere un gran grupo de mujeres de esas de avanzada, feministas, emancipadas y no tradicionales; en contraposición, en todos los rincones del mundo miles de ellas siguen siendo unas “mantenidas”.
Muchas de las que trabajan sin descanso sueñan con que llegue un potentado y las salve para convertirlas en sus princesas y ya no tener que trabajar. Otras están en la situación opuesta, buscando el momento oportuno para salir corriendo y realizarse como profesionales porque la frustración de ser solo amas de casa no les cabe en el pecho.
Tengo amigas que se quejan de ser más exitosas que sus maridos, también hay quienes creen que no importa cómo las traten “el dinero les da la felicidad”. Muchas soportan todo tipo de infidelidades por no perder el status económico que les da estar casadas con ellos; y otras más deciden vengarse siendo infieles, pero disfrutando del dinero que él produce.
En estos días, un amigo se quejaba porque su novia lo dejó creyendo que él nunca le iba a dar el nivel de vida al que ella aspira. Hay muchos que no se atreven a cortejar a las mujeres que se les nota el éxito económico, porque los intimidan.
¡En fin! Mi mujerabilidad se estaciona ante tan variopinta realidad que tiene un solo centro: el cochino dinero.
Aunque estoy segura de que no es nada cochino, su preponderancia en nuestras vidas ha sido y sigue siendo tal, que se convierte en el malo de la partida: tanto tienes, tanto eres.
En mi experiencia, el dinero va y viene, hay épocas de gran producción y otras de grandes dificultades. Entonces, si el centro de una pareja es el dinero, su garantía de éxito es tan volátil como el precio de las acciones en la bolsa de valores.
Imagen relacionadaEn todos los casos que conozco de pleitos de pareja por dinero, las heridas son tan grandes que se hacen incurables. Hay una sensación tal de traición en los involucrados que destruye las relaciones, porque “era más fuerte el interés que el amor que se tenían”.
Por eso creo firmemente en rescatar la verdadera esencia de la pareja: el Amor, así con mayúscula. Ese que nos mueve a dar la vida por el otro, ese que nos lleva a estar allí sin importar lo que pase, ese que nos permite afrontar juntos las adversidades económicas para salir fortalecidos en el compromiso de construir.
Todo porque soy optimista y creo que un día podremos cambiar el refrán y decir: era más fuerte el amor que el interés que se tenían

VERSIÓN DE ZYGMUNT BAUMAN

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Un sociólogo polaco, Zygmunt Bauman, ve a la sociedad global actual como una "sociedad líquida", crecientemente individualizada, y nombrada de este modo para reemplazar al término negativo de Posmodernidad. En ella, obviamente, se establecen relaciones de "amor líquido". En oposición a las relaciones tradicionales de la Modernidad que era consistentes, unidas por fuertes lazos sostenidos a partir de la lealtad, fidelidad, compromiso y esfuerzo a largo plazo, surgen estas nuevas relaciones donde "lo que a todos nos gustaría, en realidad, es poder poner en cada relación un cartel de que se trata de un compromiso "hasta nuevo aviso"", afirma el sociólogo. También la felicidad fue reformulada, dejó de pensarse como algo que crece en el tiempo gracias a su cultivo cuidadoso y paciente a ser vista como momentos felices o de éxtasis episódicos a través de breves y condensados encuentros. 

El amor líquido tiene, como todo término de la posmodernidad, una definición abierta y cambiante, y como estamos viviendo en esta época mientras la analizamos y nombramos, vamos teorizándola no solo con nuevos conceptos y discursos sino más bien con nuevas prácticas y "modus vivendi". 

La característica definitoria de los líquidos es la imposibilidad de mantener su forma, o adaptar su forma al recipiente que lo contiene, por la poca cohesión entre las moléculas, y a la vez, su vulnerabilidad. Es por esto que el amor líquido es algo frágil, que si se rebalsa, se vuelca. Si uno se descuida se evapora, de un día para otro, o alguien más se lo toma. Es algo que se derrite y se esparce, chorrea y fluye. Es algo húmedo, lúbrico, mojado, embebido, empapado, inundado. Es amor líquido es flexible y se adapta a cada situación, no tiene asperezas ni bordes puntiagudos como los "amores sólidos". El amor líquido corre río abajo con otros ríos y arroyos que se funden todos en un amplio mar para perderse en el magno océano...